Oratoria del evento sobre el Dr. Hugo Giordano

Los  Giordano Cortazzo provenimos de la ciudad de Durazno, de una familia de clase media de aquellos años 40s y 50s en la que crecimos 7 hermanos, 3 varones y 4 mujeres, en esa familia Héctor es el primogénito y quien habla el menor. Disfrutamos de unos padres muy dedicados a criar esta camada de hijos todos bajo la unión de un gran amor, sin que faltaran las diferencias pero siempre la unión familiar estuvo en lo que nos inculcaron nuestros padres.

Nos tocó atravesar una etapa histórica muy movilizada, muy motivada por los hechos internacionales y los internos y todos fuimos de alguna manera comprometidos con la sociedad en la que crecimos.

Héctor  fue un destacado estudiante escolar y liceal en nuestra ciudad,  su temprana preocupación social por los más desposeídos le llevo a recorrer varios caminos incluida una etapa en que recorrió el país con un párroco del interior conociendo y ayudando en situaciones muy carenciadas..

Su inquietud y mirada futurista lo llevan a Montevideo a emprender una carrera Univesrsitaria la abogacía que lo acerca a sus preocupaciones sociales, Integra el Gremio de estudiantes de derecho y La FEUU . En esta etapa se conocen con Beatriz Grezzi con quien luego se casaría y tendrían una hija (su única hija) Lucia  aquí presente. Su labor como abogado lo lleva a especializarse en derecho laboral y es así que asiste a varios de los gremios en lucha en aquellos años sesenta, textiles, FUNSA, papeleras y también los cañeros del litoral. A la mayoría no les cobraba. Devenido el golpe y los presos políticos asumió la defensa de muchos de ellos también contemplando muchas situaciones económicamente precarias. Integro algunos movimientos políticos y fue integrante del PCR, fue periodista del diario Epoca como columnista.

Requerido en el año 73 debe migrar a Bs AS donde se radica revalida su titulo y trabaja en un estudio y no abandona su militancia bregando también por otros compañeros exiliados en situaciones complicadas . Viaja a Europa donde estaban muchos de sus compañeros, lo tientan a quedarse e insisten en convencerlo pero finalmente regresa a Argentina y deviene allí el golpe en el año 76, su situación se vuelve muy compleja pero se queda en buenos aires desde donde cada tanto podía ver a su querida hija que viajaba a verle.

En Junio de 1978 le tienden una ratonera en una casa que frecuentaba y lo detiene un grupo de hombres de civil armados y que se movían en coches  camionetas y autos Falcon con intercomunicadores. Allí lo hieren en una órbita ocular y se lo llevan.

La noticia nos llega por medio de una prima radicada en Bs As y allí la desesperación, la angustia y la impotencia por lo limitado que se podía intentar en esos momentos. En esta etapa nos llegan llamadas anónimas diciendo que su situación era desesperante que había que hacer algo, esas llamadas las atribuimos a las mismas fuerzas que lo secuestraron y era una forma de tortura también a la familia. No faltaron las noticias falsas de que lo habían liberado que se le había visto en Bs As y muchas más.

La familia se moviliza desesperadamente y en los márgenes que aquella época permitía.

Los habeas corpus, los tramites ante el comisionado de Derechos Humanos de la ONU , el propio gobierno argentino y la santa sede que siempre recibieron contestaciones negativas.

Un testimonio de un compañero que lo identificó en cautiverio y logró salir lo ubica detenido en un centro clandestino, presuntamente el Palomar que luego se corroboró según otros datos.

Los viajes de una de mis hermanas (también aquí presente) de un tío, político proscrito en ese momento, y de mi propia madre para concretar estos trámites y otros contactos que no tuvieron respuesta satisfactoria. El silencio ya imperaba,” no sabemos nada”, “no está detenido oficialmente”  y otras dilatorias.

Finalmente un largo período de más de 40 años en los cuales seguimos conviviendo con la angustia de esa ausencia, pero más que ausencia el no saber nada de su suerte, hacer volar la imaginación con mil suertes distintas, una tiniebla en la que moverse y llevar una vida social normal, no fue sencillo para ninguno de nosotros como para ningún familiar de tantos desaparecidos y asesinados. Los porque? Quienes?  Donde?  Como? Etc, que martillan constantemente en cada oportunidad que la vida nos enfrentaba con su recuerdo. Y mientras tanto vivir , trabajar, hacer una carrera, dedicarse a la profesión no ha sido para nada fácil para ninguno de nosotros y menos aún para Lucia que era apenas una adolescente y la ultima de la familia que le vió.

Realmente una vida con mucho dolor, con mucha incertidumbre y encima lidiando con oscuras figuras públicas alentando el negacionismo, la distorsión histórica y tratando de tapar la poca luz que fue surgiendo con los años. Aun hoy siguen queriendo galardonarse como los salvadores de la patria cuando fueron meros usurpadores del poder llevando adelante todo tipo de aberrantes delitos.

En este periodo que asocio a un largo invierno surgió un día del año pasado una llamada telefónica y luego una reunión virtual con la Gente  de la Secretaría de DDHH del Ministerio de Justicia de la Nación Argentina, de La Iniciativa Latinoamericana para la identificación de personas desaparecidas y el sistema Federal de Búsqueda  de personas Desaparecidas  del Ministerio de Seguridad Argentino,  que han seguido con las investigaciones atreves de los distintos gobiernos y allí surge una noticia a esta altura inesperada, se han hallado registros dactilares que llevarían a identificar como de Héctor un cadáver recuperado de la vía publica el 30 de Agosto de 1978 (a menos de tres meses de ser secuestrado). Y allí esta gente que cumple con su deber pero que además le pone compromiso y ética como ciudadanos de una república, nos llevaron a conocer el derrotero final de nuestro hermano. Fue baleado y dejado tirado en una calle del barrio el Palomar (Calle Orense) en jurisdicción de la seccional del mismo nombre y fue levantado por la fuerza pública, registradas sus huellas dactilares y exhumado como NN. En esas condiciones se lo lleva al cementerio de Morón, donde se le adjudica una parcela en tierra y allí permanece hasta cumplido el plazo de “no reclamo” (5 años) cuando es reducido y pasado al osario común de dicho cementerio. Allí están sus restos junto a muchos otros restos de gente humilde sin recursos y sin medios “con los suyos”. No se pudo recuperar para estudios de ADN pero tenemos la certeza que está allí, gracias al trabajo de los organismos de Derechos Humanos tanto Argentinos como de nuestro país y la intervención del Grupo de  Antropólogos Argentinos que tienen el prestigio internacional ganado por la tecnología y dedicación que ponen en la tarea.  El propio Honorable Consejo deliberativo de la Municipalidad de Morón se puso a disposición y lo incluyeron el año pasado en el homenaje anual que efectúa llamado “30000 motivos” donde concurrimos y fuimos maravillosamente, humanamente contenidos y respetados, en esto tuvo también participación y cada vez que vamos están apoyándonos desde la “Casa Seré” un emblemático sitio de la memoria y organización muy comprometida con los DDHH y la causa de los desaparecidos.

Finalmente este año viajamos nuevamente, para el día de su cumpleaños 13 de Mayo a colocar una placa recordatoria en el osario de Morón, nuevamente acompañados de esta misma gente y de uruguayos que viven en buenos aires y algunos radicados en Brasil que conocieron a Héctor, algunos compañeros de militancia, el personal del Cementerio, muchos de nosotros la familia concurrimos a ese reencuentro. Y lo vivimos como un reencuentro!

La placa colocada es un collage de pequeños trozos simbolizando como hemos ido reconstruyendo la historia de nuestro hermano desde que nos lo arrebataron, así de a trocitos de anécdotas familiares de anécdotas y datos de las últimas personas con quienes interactuó, de testigos en fin de gente muy heterogénea que confirma algo que sabíamos fue y es alguien muy querido. 

Y todo esto, el saber algo, reconstruir hechos que a pesar que  encierran mucho dolor  e injusticia, mucho terror, mucha impotencia, mucha desilusión significa para nosotros en ese largo invierno que refería, un tibio rayo de sol que no hace verano pero calma un poco el frio del odio del desamor sembrado por aquellas fuerzas oscuras que pretendieron aniquilar ideas y sembraron semillas. No dejaremos tergiversar la historia, por más planes de educación, por más que repitan mentiras la verdad se asoma por todas partes como hace unos días nuevamente en el batallón 14. Aquí y allá por todo el territorio de este sur tan aporreado surgen los fragmentos de verdad que componen otro collage, el collage con firmes letras indelebles que grite;  NUNCA MAS!!